Juan Carlos Vivó Córcoles

Archive for the ‘Internet’ Category

Esto de saber algo de latín y descubrir la evolución de sus palabras hasta el español te manifiesta verdaderas preciosidades en la etimología y en los cambios semánticos que se producen en ellas. Así, la palabra “persona”, en un principio, tenía un significado muy concreto: el de la máscara que usaban los actores en el teatro. Posteriormente, pasa a designar la persona completa. Cicerón distingue cuatro usos: el de apariencia, el de rol social, el de personalidad y el de unidad de cuerpo y alma. El proceso va adquiriendo, pues, abstracción paulatina, englobando muchos más aspectos que al principio. El viaje del vocablo fue, por tanto, de lo externo y superficial a la totalidad del ser humano, de una careta, a designar a esa realidad tan compleja de nuestra especie. De la superficie al todo, en definitiva, comprendiendo al ser humano como una totalidad, sin reduccionismos.

Puede que una de las corrientes de pensamiento que más hayan hecho por una comprensión del ser humano totalizante haya sido el personalismo, a lo Mounier. La tentación de la mayoría de corrientes filosóficas contemporáneas, sin embargo, ha sido la contraria: el reduccionismo antropológico. A la persona se la enfoca desde uno de sus aspectos exclusivamente. Toda otra manifestación está explicada desde ese punto de vista, siendo, por tanto, un derivado suyo: el ser humano es la economía y sólo economía; el ser humano es angustia vital desesperada y solo eso; el ser humano es mera conciencia, o intuición, o incluso sólo erótica, como defendía Freud en alguna de sus obras. Sin embargo, se echan en falta visiones totalizadoras. En el fondo, pienso que se trata del esfuerzo de la racionalidad ilustrada, cuando se endiosa a sí misma, en un uso perverso, por dominar al ser humano, excelentemente aprovechado por el sistema económico y político de turno, sea el que sea.

Por influencia de algunas personas he empezado a leer artículos en Internet sobre Recursos Humanos. La verdad es que me interesa mucho. Porque además de los modos y medios de seleccionar a un candidato para un puesto de trabajo, se tocan contenidos intelectuales que me estimulan como los relacionados con el mundo de la psicología (motivación, esfuerzo, mejora personal, habilidades personales, autosuperación, visión positiva de la vida), con el mundo de la sociología (los equipos y su gestión, la interacción humana, el conflicto y su resolución), con el mundo político y social (el desempleo, la pobreza, la justa remuneración del trabajo, etc.), con el mundo antropológico y filosófico (qué es el homo laboralis, qué percepción de la persona hay detrás, la filosofía del trabajo…) y con el mundo de la educación (formación, capacidades, adiestramiento). Percibo por tanto, desde fuera, los Recursos humanos como un campo interdisciplinar fascinante donde se está produciendo una reflexión sobre el ser humano más profunda de lo que podría parecer la mera selección de personal o la tramitación de un alta laboral o el cálculo de un nómina.

Pues bien, quiero, sin embargo, exponer una queja: el que a la persona se la denomine “Recurso humano”. Oiga usted, que yo no soy un recurso humano. Que soy un ser humano que trabaja, un trabajador y no sólo eso, alguien que quiere hacer de su trabajo un medio de vida digno con el que satisfacer sus necesidades, con el que crear y mantener a una familia, con el que realizarse como persona, e incluso, en el caso de un creyente como yo, colaborar en la obra de la Creación. Pero la expresión me suena odiosa: “Recurso humano”. Da la sensación de que se me quiere reducir a algo al mismo nivel que un “recurso no humano”: una máquina, una herramienta más. Se cuela en una disciplina seria el reduccionismo antropológico propio de la razón moderna, como ocurre en otros campos. Eso opino.

Se habla, por ejemplo, siendo más concretos, de selección de personal, de cómo seleccionar. Evidentemente, hay que ver qué persona es más idónea para cada puesto de trabajo. Me ponen una azada y un bancal para que trace un surco recto y veremos si no se le parece a una carretera del Himalaya. Pero cuando leo “selección de personal” se me viene a la cabeza un rebaño de ovejas, en el que un pastor omnipotente buscase a la más perfecta desechando a las demás. Y yo, de oveja tengo poco, de ovejo, algo.

Por otro lado se ve como normal, y parece que está de moda, el investigar la huella que dejamos en Internet y en las Redes Sociales y, como leí hace no mucho, se llega a pedir incluso la clave de Facebook para que el selector de personal investigue si el candidato ha colgado alguna foto bebido tras salir de una fiesta. Si no se entregan las claves, no se es admitido al proceso de selección. Es condición sine qua non.

Dejando de lado innumerables ejemplos que se podrían enunciar, la verdad trabajo es algo hermoso. Fatigante, pero necesario. Qué placer nos produce algo que hemos hecho con nuestras manos, algo bello, bien hecho, que sirve, que es útil, que se valora por los demás, que se nos felicita por ello. El acceso a él es un derecho; las condiciones de trabajo y la remuneración del mismo, otro. A la selección de personal habría que pedirle que fuera de seres humanos, de personas, no de recursos humanos.

En el fondo es lo mismo de siempre: reducir a la persona a un eslabón de la cadena productiva, a algo usable, como se puede usar un martillo, a algo a lo que se le puede extraer rendimiento hasta exprimir y, si se rompe, o se vuelve molesto porque pide cosas o cuestiona usos, a una pieza sustituible por otra. Por eso se elige como se puede hacer con una broca de tal calibre para tal uso concreto, nada más.

¿Se considera al candidato al puesto de trabajo como alguien que piensa, que siente, que sufre y se alegra, que tiene un cuerpo que muchas veces es frágil, que tiene una historia detrás y un futuro delante, que vive un presente, que tiene consigo a otras personas que la quieren o que están a su cargo, que pretende, en definitiva, ganarse la vida honrada y justamente con el sudor de su frente?

Quiero que quien me elija me vea como un todo, en mi dignidad y una vez elegido me trate como debe ser, y si no cuenta conmigo, también. No soy un recurso humano, soy una persona. Dejé hace tiempo de ser la máscara de un actor. Las palabras, en definitiva, dicen mucho, no son flatus vocis, términos vacíos, mera conjunción armónica de fonemas. El significante que se use denota una intencionalidad, por eso no tiene un significado neutro un término u otro. No vale uno u otro. Las palabras expresan siempre la intencionalidad de quien las usa.

Anuncios

Twitter

Posted on: 3 julio 2012

Querida amiga: sabes que twitter es mi red social. Una red en la que haya que sentarse para estar en ella no puede ser “mi red social”. La ubicuidad que los dispositivos móviles como los smartphones o las tabletas están proporcionando a los usuarios otorga a twitter, a mi modo de entender, el estatuto de “red de redes”.

Amiga, quiero darte una serie de recomendaciones de cómo estar en twitter, pequeñas intuiciones que parten de mi experiencia. Nada de sesudas estadísticas o teorías al uso.

Tanto te he hablado de él que ya has abierto una cuenta. Manuales, recomendaciones desde el mundo del “socialmedia” o desde otros ámbitos profesionales como el marketing, el periodismo, la política encontrarás muchos y muy útiles. Seguro que de algo te servirán. Pero, sin embargo, prefiero ponerme en tu lugar, el lugar de una persona cualquiera que va a iniciarse en el manejo de twitter, mi amiga. El andar hace el camino, que diría el poeta. El mejor maestro en twitter es la experiencia.

  • En primer lugar te pediría un poco de paciencia. Twitter requiere un aprendizaje, un tiempo. Mi descubrimiento de twitter fue en Eventoblog del 2008, en Sevilla. Twitter en España aún era algo sólo conocido en el mundo geek. Hice mi maleta y me fui para allá. Allí, en una pantalla gigante, los participantes escribían una serie de mensajitos que bajaban a gran velocidad. A un señor de cierta edad le pregunté qué era aquello. Me contestó: twitter. Dio también la casualidad de que una de las ponencias, que seguí con mucha atención la pronunció Biz Stone, uno de los fundadores de twitter. Enseguida abrí mi cuenta y me puse a seguir a los ponentes y a poca gente más. Después, a algún famosillo que otro y a alguna cuenta corporativa, medios de comunicación… Pero no entendía nada. Hablaba y nadie me contestaba, preguntaba y no obtenía respuestas. No había interacción, de tal modo que dejé la cuenta en suspenso hasta hace dos años en que empecé a convertirme en un usuario activo.
  • Hazte constantemente las preguntas de por qué y para qué estás en twitter. Márcate un objetivo. Uno no pierde (o gana) su tiempo en twitter si no es por algo. Ya sea un objetivo relacional (amistades, nuevas personas…) o un objetivo informativo, de aportación de contenidos, de creación de marca personal, de consecución de estatus de experto en alguna materia u otro cualquiera. Si alguna vez te aburre, pierde sentido o no estás cómoda, tómate unas vacaciones o incluso piensa en desaparecer de twitter.
  • Piénsate, querida amiga, qué tipo de perfil quieres: uno profesional, uno personal o uno semiprofesional, mezcla de ambos. Mi twitter tiende más hacia lo personal que hacia lo profesional. Nunca ha tenido un perfil disciplinadamente serio, todo lo contrario. Sin embargo, tras meses de sólo un “buenos días”, cuatro risas y alguna barbaridad, he descubierto que como me siento más cómodo es en un punto intermedio. Por un lado me encanta enlazar contenidos, difundir mi blog, mis #reflexiones que son seguidas por un grupo de gente amplio. Pero no renuncio a mandar un beso o a expresar mis sentimientos e ideas en abierto, divertirme, subir una foto o compartir un vídeo de un grupo musical o cantante que me gustan. Busca, amiga, el lugar donde estés más cómoda. Una chica, una vez, me recriminó que twitter no era lugar de sentimientos sino de banalidades. Su afirmación, tras ella saber mucho de mí y yo casi nada de ella, supuso que la bloqueara casi inmediatamente. No vi reciprocidad. Otra me dijo que mis publicaciones eran muy serias y que no mostraba abiertamente mi personalidad. Te prometo que a veces no sé qué pensar de mi modo de actuar en twitter si doy lugar a opiniones tan extremas. Al final he llegado a la conclusión de que tan aburridos son los perfiles serios como los que sólo son un montón de risas sin sentido o una colección de fotografías de lo que se comen o beben (en un sentido estrictamente gastronómico).
  • Cuida tu privacidad (o no, si no quieres). Eres libre y responsable de tus actos en twitter. Has de saber que lo que publicas ahí queda, que muestra parte de lo que eres y que crea una imagen más o menos adecuada de lo que eres. Si quieres mantener un personaje, allá tú. Hay muchos a los que así les va bien. De cara al público muestran un estilo y una forma de hacer inconfundibles, pero no sabes quién hay detrás. Sólo puedes intuir algo. Otros se muestran transparentes como ellos solos y también les va bien.
  • Créate un código de comportamiento y unas normas y síguelas al pie de la letra. Evidentemente, está lo legal, que marca unos límites claros. Pero cierta disciplina personal no está mal. Una norma que yo sigo, por poner un ejemplo, es no hablar dando muchos detalles de mi trabajo y por supuesto, no hablar mal de él. En primer lugar porque no tengo motivos para ello, pero si los tuviera no lo haría. No soy tampoco persona que de buenas a primera asalte a DM a todo el mundo. Soy respetuoso. Pero ya te digo, es sólo una recomendación.
  • Por otro lado, sigue al grupo de personas que creas que te puedas manejar sin que twitter se te vaya de las manos. Da igual que sigas a cinco personas que a cinco mil. Lo bueno es que te quedes con quien quieras. Yo tengo unos dos mil seguidores. De ellos mantengo un trato cotidiano con unos doscientos o trescientos. Por supuesto dentro de ese grupo hay gente que conocía ya anteriormente y personas que he podido conocer personalmente y otros que creo que sólo se quedarán en un estricto espacio 2.0, lo que no disminuye en nada la intensidad de esa relación.
  • Profundiza poco a poco en algunos perfiles, querida amiga, en los que más te atraigan. Tras un perfil en twitter hay un ser humano. Interactúa, habla, saluda, preocúpate por ellos, anímales, ríete, sé confidente y confía. Eso sí, selecciona. Ten un poco de cuidado. El concepto de amigo en twitter se le aplica a cualquiera muy alegremente. Muchas veces no sabes si tienes un amigo o un cotilla a tu lado, si sus intenciones son buenas o pretende obtener algo de ti. El instinto y la experiencia te harán valorar a quién tienes delante.
  • Pero que sepas que encontrarás gente maravillosa y que tu mundo social se ampliará enormemente. No desaproveches la oportunidad que se te brinda de ampliar tu mundo. Tu vida se beneficiará sin dudarlo. Se te abrirán oportunidades de darte y de recibir. Una persona me dice que está asombrada de que me preocupe más por ella que personas con las que convive a diario; otra me dijo que yo le hago menos egoísta. La influencia que ejercemos sobre los demás en la vida normal se puede ver ampliada porque twitter favorece la confianza y la comunicación profunda. No sé por qué pero es así.
  • Anímate a “desvirtualizar”. Es una experiencia muy enriquecedora pero no la mitifiques. Ha habido personas que he conocido cara a cara que me han cambiado la vida y que se han convertido en parte importantísima de mí. Me influyen tanto que son amistades de primer orden. Pero también he conocido a personas que me han dejado totalmente indiferente y mi twitter con ellos no ha cambiado para nada. E incluso, una persona me ha defraudado muchísimo porque vi cosas que no cuadraban en ella: una imagen maravillosa en twitter y un comportamiento muy deficiente en la vida real.
  • Prepárate para cualquier cosa. Twitter es un reflejo de la vida misma y te puede pasar de todo. Meterás la pata, mucho. Una vez, tuve una publicación desgraciada. Casi supuso crear un problema irreparable. Te puedes encontrar también quien te pierda el respeto, que no acepte tus ideas, que te insulte, que sufras una agresión o que te pierda el respeto. Eres mujer y joven. Muchos hombres, en twitter buscan lo que buscan. Si te encuentras incómoda, no lo dudes: a dejar de seguir y a bloquear. Ojalá pudiésemos hacer lo mismo con el vecino chinche del piso de arriba.
  • Encontrarás quien te ayudará a crecer como persona. Te aportará ideas, conocimiento. También verás valores o testimonios impresionantes. Sigo a una persona que tiene un blog donde expone los avances de sus hijos con minusvalías. Algo precioso. También puede haber espacio para el amor. Que de todo se ha visto y en las Redes Sociales puede surgir una pareja.
  • Potencia tus inquietudes profesionales. Sigue perfiles del ámbito donde te mueves. Seguro que muchos de los grandes profesionales de tu ramo, tienen un blog, publican y se mueven en twitter. Síguelos y encontrarás fuentes de información y quién sabe si apoyo en tu trabajo. Quizá te valoren por tu presencia en twitter y quieran contar contigo en lo profesional. Yo he publicado en una web profesional gracias a twitter y pienso seguir haciéndolo.
  • Twitter no lo es todo. Intégralo en tu persona como una dimensión más, pero la vida es mucho más rica. Twitter amplía tu vida pero no es sólo tu vida. Airéate de vez en cuando, tómate un descanso, incluso abandona twitter una temporada. No pasa nada. Y no te preocupes si un día no publicas o si al día siguiente no has hecho otra cosa más que estar en twitter. Lo importante es que las redes sociales sean algo que te abra campo pero que no te limite en tu vida social y personal.
  • En definitiva, que twitter es maravilloso y que hay que tirarse a la piscina. Crecerás. Besos.

El pasado sábado día 18 de febrero y el domingo 19 quedamos en Sevilla una pequeña pandilla que se ha formado en twitter, los guapos reversibles (#reversibles o #guaposreversibles). Ese término lo acuñó @anafdezbosch. Con él se quiere dar a entender que sus miembros somo guapos, perfectos y maravillosos tanto por dentro como por fuera. Se nos da la vuelta (cualidad de reversibilidad) y somos igual de bellos.

Para mí el viaje comenzó muy temprano. A las tres de la madrugada salí de Albacete y emprendí mi periplo en coche. Ya la noche de antes @carmenjcc y @olgamagica quedaron a cenar con @espemorgado en su casa, en una amable velada.

Llegué a Sevilla sobre las nueve y recogí en el aeropuerto a @anafdezbosch. Un ángel negro que arrastraba una pequeña maleta, con un abrigo corto de piel, oculta la mirada tras unas gafas de sol y masticando chicle. Daba pasos rápidos hacia mí. Tras el saludo de rigor buscamos aparcamiento en Sevilla. En ese momento ocurrióseme decirle que hasta las dos nada de nada. Cada mochuelo a su olivo. La pobre pensaría que qué me pasaba para querer quedar tan tarde. Perplejidad.

Nada. Todo fue una confusión. Al poco, estábamos cerca de la calle Sierpes, y un poco más tarde todos juntos. Fue un feliz momento de encuentro. Personas de las que conocíamos mucho y con las que compartíamos infinidad de tuits y confidencias al fin nos podíamos mirar a los ojos y reconocer nuestros rasgos entrevistos si acaso en foto.

Cañas, tapas y a comer. Juntos ya  @espemorgado @carmenjcc @olgamagica @juangaso @anafdezbosch y un servidor. Se nos unió una persona inesperada que ya conocía @juangaso, @patridekimi. Se celebraba un evento político importante y ellos se encontraban en Sevilla por esa razón, trabajando. Sin problemas se integró con nosotros como una más. Vimos también a Carlos Latre, pero no se enrolló. Eso sí, lo pasamos bien riéndonos con él.  Se incorporó al rato @martasegura traída a nosotros por su amistad con @anafdezbosch.

La tarde acabó en una terraza tomando una copita con unas maravillosas vistas a la Giralda.

A la noche quedamos en un restaurante a cenar. El ambiente fue estupendo y la comida excelente. A los postres, en espíritu y corazón,  mi hermanica @vivotrini, que también es tan guapa reversible como su hermano, se materializó entre nosotros. Había preparado con mimo una cajita llena de dulces chocolates que consumimos con alegría. Al abrirla había sorpresa. Una serie de notitas de papel con “aquellos tuits que jamás deberíamos haber escrito” cada uno. La risa estuvo asegurada sólo con su lectura. Tuvimos el detalle de llamarla para agradecérselo. No estuviste físicamente con nosotros pero te has ganado un lugar en el corazón de todos y cada uno de los demás guapos reversibles.

Algunos acabamos en una discoteca hasta altas horas.

El domingo amaneció tranquilo para mí. Era temprano había dormido poco, es cierto y la resaca de la trasnochada se notaba, unida a un sábado intensísimo y un madrugón soberbio, pero no me iba a perder una mañana como aquella en Sevilla. Ya descansaría cuando pudiera.

Esa mañana fue dedicada sólo a una persona: @anafdezbosch. Quedamos cerca de la Catedral a tomar un café. Estuvimos un buen rato en una más que sincera y bella conversación. Una gitana nos echó la buenaventura y nos desplumó tras darnos a cambio una ramita de romero. ¡Qué gran vendedora! Nadie me había llamado “equesito” hasta entonces, vaya por Dios. Por ello me cautivó la gitana y por ello me sacó cinco euros que, si no me pilla algo despierto, se habrían convertido en algo más.

Al poco emprendimos un paseo cuyo fin fue mi coche. Fuimos al aeropuerto, comimos juntos y nos despedimos con un sentido abrazo.

Es mucho lo que aprendí de ese fin de semana de todos y cada uno de los guapos reversibles. Primeramente afiancé lo que ya sabía: que @anafdezbosch es una gran mujer que aporta muchísimo a mi vida. Fue un placer todo el fin de semana, especialmente esa mañana de domingo que compartimos solos. Te estoy muy agradecido por ser y estar y por ser un apoyo que te acercaste a mí cuando lo necesitaba y que me salvaste. He aprendido a ser más positivo, a vivir la vida a borbotones, a gozar de lo bueno de la vida y a sacar de mí lo que me mataba. Seguro que tú también aprendes de mí. Gracias. Ay, que lloro.

También estuve con la gran mujer que es @espemorgado que está más favorecida al natural que en esas fotos que pone de avatar en twitter. No sé por qué. Dulce y entera, fuerte y sensible. Y luchadora, buscando su felicidad y dando pasos, difíciles, pero necesarios para ella. Tu fuerza, tu valor y ese corazón que antepones muchas veces a la razón me hace sentir que a todo no hay que ponerle una razón y que hay que asumir los riesgos del corazón. No todo es cerebro.

Conocí a @juangaso, hombre de frente despejada, amable, sensible y con un humor que ya quisiera yo para mí. Qué gran amigo. Te quiero, amigo. Quisiera tener esa bonhomía, ese saber estar, esa bondad que nunca aburre, que habla por los codos. Nuestros encuentros futuros harán posible que pueda volver a disfrutar de ti.

Y qué pareja @olgamagica y @carmencjj. Tendríais que ver qué alegría, qué bondad y qué cariño desprende su humanidad. Son un verdadero encanto. La juventud que nunca se acaba, la amistad de tiempo, la confidencia que no se cierra en sí misma sino que se abre a mí y a los demás. Gracias por ser como sois y por esa gorra y esos leotardos de color rosa que lucís sin pudor alguno.

@patridekimi esa rubia del norte con ese acento tan de allí, que parecía que se la tragaba el móvil de absorta que se la veía a cada momento en el pero que era capaz al mismo tiempo de seguirte y hablarte y reírse contigo. Gracias por el azar que te trajo a mí. Eres grande.

@martasegura a quien seguía desde hacía tiempo y a quien puse cara en ese momento. Mirando la Giralda te tenía a mi lado. Hablamos de golf, de tu trabajo, de Sevilla, de Triana. Me costó entenderte en un primer momento, hasta que se me hizo el oído, pues ¡vaya acento el tuyo! Mu zevillano. Me encantaste. Encantado y feliz de haberte conocido.

Y María Ángeles, gran amiga de @espemorgado que se unió a nuestra panda y que también compartió con nosotros agradables momentos.

Y por último, mi hermanica @vivotrini que estuvo entre nosotros y con nosotros y que, gracias a twitter, está descubriendo un hermanico del que apenas tenía noticia debido a su cabezonería y a sus modales rústicos. Pero parece que va cambiando a mejor nuestra relación de hermanos. Unidos cuando las cosas nos van mal, pero distantes a veces. Tenemos que corregirlo. Y creo que lo vamos consiguiendo.

Evidentemente, esta imagen es ideal. Todos tenemos nuestros problemas, nuestros defectos, nuestras manías que conocemos o que vamos descubriendo, pero lo cierto es que eso no lo vimos ni lo quisimos ver. Fue una fiesta de la amistad. Un encontrarse. Gente que se quiere y que quiere compartir su cariño de un modo sano, que quiere gozar del otro y seguir queriéndose.

Twitter está cambiando las relaciones sociales. Su inmediatez, interactividad y ubicuidad favorecen el que acontecimientos como estos sean posibles. Personas tan diferentes, de lugares lejanos entre sí a veces, se empiezan a hablar en una red social, estrechan sus lazos, desean verse y buscan los medios para hacerlo y quedan satisfechas de lo que ven. Las personas limpias y buenas se conocen ya, sólo le ponen piel y carne a lo que ya habían percibido en infinidad de momentos. Bendita tecnología que hace que podamos y queramos saludarnos todas las mañanas, llamarnos, guasapearnos…

Al final, una ciática y una ampolla merecieron la pena. Ad usum privatum.


Archivo de publicaciones

Comentarios recientes

vivotrini en Gracias, #Bebeabu
juancvivo en El viaje
Jesus110374 en El viaje
juancvivo en Un hombre nuevo
Alicia en Un hombre nuevo

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 7.317 seguidores

Licencia Creative Commons

Licencia Creative Commons
Blog de Juan Carlos Vivó Córcoles por Juan Carlos Vivó Córcoles se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.